La presoterapia es una técnica de compresión neumática que simula un drenaje linfático para mejorar la circulación y reducir la retención de líquidos en el cuerpo. Se aplica mediante trajes con cámaras de aire (botas, mangas, cinturones) que se inflan secuencialmente. Existen equipos domésticos y profesionales –por ejemplo los modelos PressCare G200M, G300M o G-Sport 3– diseñados para tratar problemas circulatorios, edemas, celulitis, piernas cansadas o recuperación muscular. A pesar de sus beneficios, la presoterapia no es adecuada para todas las personas.
¿Qué beneficios ofrece la presoterapia?
La presoterapia tiene múltiples efectos positivos comprobados. Entre sus beneficios principales se encuentran la estimulación del sistema linfático y la mejora de la circulación sanguínea. Esto se traduce en:
- Reducción de edemas y retención de líquidos: al drenar el exceso de líquidos que se acumulan en tejidos blandos.
- Prevención y alivio de arañas vasculares y várices leves: al favorecer el retorno venoso y evitar el estancamiento de sangre en las venas superficiales.
- Mejora del aspecto de la celulitis: al movilizar acumulaciones de grasa y toxinas en la piel.
- Alivio de piernas cansadas o pesadez en piernas: al desinflamar tejidos y relajar los músculos fatigados. Por ello es habitual en deportistas para acelerar la recuperación muscular posentrenamiento.
- Efecto relajante y antiestrés: similar a un masaje suave, que produce bienestar general tras cada sesión.

¿Qué contraindicaciones tiene la presoterapia?
Aunque el uso de un aparato de presoterapia es en principio seguro para la mayoría de las personas, existen condiciones de salud que la contraindican totalmente o requieren precaución. No debe usarse sin aval médico en los siguientes casos (entre otros):
- Trastornos vasculares graves: La presoterapia está contraindicada si hay trombosis venosa profunda (TVP) o flebitis activa. Al aplicar presión existe el riesgo de desplazar coágulos sanguíneos, lo que puede provocar embolias pulmonares u obstrucciones peligrosas. Tampoco es recomendable en personas con arterioesclerosis severa o aneurismas, ya que la presión podría desprender placas de las arterias.
- Enfermedades cardíacas o hipertensión: Pacientes con insuficiencia cardíaca descompensada, arritmias incontroladas o hipertensión grave deben evitar la presoterapia. Al aumentar bruscamente el retorno sanguíneo al corazón, se puede sobrecargar un corazón frágil o elevando aún más la presión arterial. Quienes lleven marcapasos o dispositivos médicos similares deben consultar al cardiólogo antes de recibir presoterapia.
- Alteraciones hormonales no controladas: En general el hipotiroidismo o hipertiroidismo no controlados son una contraindicación relativa. Si el paciente no tiene la tiroides equilibrada con tratamiento, el metabolismo alterado puede no tolerar bien el tratamiento. En cambio, con el hipotiroidismo controlado (bajo medicación), la presoterapia suele ser segura.
- Problemas de hígado o riñón graves: Personas con insuficiencia hepática o renal severa deben tener cuidado. Estos órganos filtran las toxinas y líquidos que se movilizan, por lo que si están muy deteriorados la sesión podría empeorar la función renal/hepática. Se recomienda supervisión médica (por un nefrólogo o hepatólogo) en estos casos.
- Diabetes avanzada con complicaciones: La diabetes de larga evolución puede causar neuropatías y problemas circulatorios que aumentan el riesgo. Si hay falta de sensibilidad en piernas o úlceras (debido a diabetes), el masaje neumático podría generar lesiones inadvertidas. Se sugiere consulta con endocrinólogo si existen dudas.
- Infecciones o heridas activas: No se debe aplicar presoterapia sobre infecciones cutáneas, herpes, heridas abiertas o infecciones del tracto urinario. La presión podría propagar bacterias y empeorar la infección.
- Procesos oncológicos o after operativos: Personas con cáncer o que han recibido tratamiento oncológico reciente (especialmente tras extracción de ganglios linfáticos) necesitan evaluación médica previa. La presoterapia puede aumentar el riesgo de linfedema en pacientes posmastectomía u otras intervenciones quirúrgicas oncológicas. Solo es recomendada bajo estricto control médico, tras confirmar que no hay actividad tumoral activa.
- Embarazo y lactancia: Se contraindica en el primer trimestre de gestación. En el segundo o tercer trimestre solo podría usarse con extremo cuidado y siempre consultando con el médico. Nunca debe aplicarse presión sobre el abdomen de la mujer embarazada.
- Otras condiciones: También se evita en casos de fracturas recientes, osteoporosis activa, eccemas graves o lesiones en la piel donde la presión intensificaría el dolor. Además, las personas con edema óseo (Síndrome de Sudeck) o esclerodermia suelen mal tolerar el masaje.
Aparatos de Presoterapia Recomendados
¿Qué riesgos implica el uso de la presoterapia?
Cuando se aplica correctamente por personal cualificado, la presoterapia tiene pocos riesgos. Sin embargo, su mal uso o aplicación excesiva puede provocar problemas. Entre los riesgos o efectos secundarios potenciales están:
- Movilización de coágulos sanguíneos: Tal como se mencionó, la presión fuerte podría desplazar un trombo latente y causar complicaciones graves (embolia).
- Bajada de tensión arterial: Al drenar muchos líquidos rápidamente, algunas personas con tendencia a la hipotensión pueden marearse o desmayarse durante la sesión. Se aconseja ajustar la presión al tolerancia del paciente.
- Lesiones musculares o nerviosas: Presiones muy altas o sesiones prolongadas sin control pueden causar dolores musculares o compresión nerviosa. Es importante respetar los niveles de presión recomendados por el fabricante o terapeuta.
- Moretones o molestias locales: En pieles muy sensibles puede aparecer enrojecimiento o hematomas leves en la zona tratada. Estos desaparecen en pocos días.
- Síntomas generales leves: Algunas personas describen hormigueo, tirantez o fatiga pasajera después de la sesión. Son efectos temporales que suelen remitir.
- Falsa sensación de cura: No es un riesgo fisiológico, pero un problema común es confiarse en que la presoterapia elimine problemas crónicos. Sin cambios en hábitos de vida, sus beneficios son temporales y sintomáticos.
¿La presoterapia es adecuada si tengo várices?
La presoterapia puede ser útil para aliviar síntomas en personas con várices leves o moderadas. Al mejorar el retorno venoso, ayuda a que la sangre no se estanque en las venas superficiales y reduce la sensación de hinchazón o pesadez en las piernas. Incluso se cita su uso en la prevención temprana de várices. Sin embargo, si las várices son grandes, muy prominentes o con trombos, hay que tener cuidado. En casos de várices avanzadas la presión neumática podría llegar a desprender placas o forzar el vaso debilitado, empeorando la situación. En la práctica, lo ideal es que un médico vascular evalúe el caso. Si aprueba el tratamiento, se recomienda usar presiones suaves y monitorear muy bien la respuesta.
¿Puedo usar presoterapia si sufro de hipotiroidismo?
El hipotiroidismo en sí no prohíbe la presoterapia. De hecho, muchos especialistas coinciden en que siempre que el hipotiroidismo esté bien tratado y bajo control médico, la presoterapia es compatible. El objetivo de la presoterapia (mejorar circulación y drenaje) no interfiere directamente con la tiroides. Sin embargo, si el hipotiroidismo está sin tratar o muy descompensado (metabolismo muy lento, fatiga extrema, piel muy seca), puede haber cierto riesgo. En ese caso el cuerpo tiene un ritmo muy lento y aumentar mucho la circulación podría generar estrés adicional. Por precaución, en un hipotiroidismo grave se recomienda regular primero los niveles hormonales (con levotiroxina, por ejemplo) y luego retomar la presoterapia. En todo caso, el paciente debe comunicar al profesional su condición tiroidea antes de cualquier sesión. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con hipotiroidismo disfrutan de los beneficios de la presoterapia sin problema.

¿En qué situaciones NO es recomendable la presoterapia?
Hay casos en los que la presoterapia debe evitarse por completo o postergarse:
- Primeros meses de embarazo: Siempre está prohibida en el primer trimestre. En el segundo y tercer trimestre, si se considera, debe evitarse presionar el abdomen y aplicarse solo con bajo nivel de presión.
- Trombosis activa o flebitis reciente: Cualquier sospecha de coágulo en piernas es contraindicación absoluta.
- Enfermedad arterial severa o aneurisma: No aplicar en arteriosclerosis avanzada o aneurismas (puede romper vasos o desprender placas).
- Insuficiencia cardíaca grave o arritmias no controladas: El corazón no debe enfrentarse a un volumen extra de golpe.
- Cáncer en curso o después inmediato de cirugía oncológica: Posponer hasta autorización médica.
- Infecciones sistémicas o fiebre: No se debe drenar ni movilizar el líquido si hay infección activa.
- Heridas recientes o cirugía: Evitar hasta completa cicatrización.
- Personas sin llegar a la mayoría de edad: Se aconseja esperar a los 18 años para un uso seguro.
¿Qué efectos secundarios puede tener la presoterapia?
En términos generales, los efectos secundarios de la presoterapia son leves y transitorios. Algunas reacciones posibles:
- Sensación de mareo o hipotensión leve: Especialmente si se drenan muchos líquidos de golpe en personas con presión baja. Es raro, pero conviene realizar la sesión sentado o ajustando la intensidad.
- Hormigueo o calambres leves: Durante o después de la aplicación, puede notarse cierta sensación de hormigueo en las extremidades. Suele desaparecer solo.
- Hematomas o moretones leves: En piel muy delicada, si la presión es alta, puede aparecer enrojecimiento o pequeños morados que ceden al poco tiempo.
- Fatiga muscular momentánea: Algunas personas sienten debilidad pasajera en las piernas después de la sesión, que suele mejorar con reposo.
- Molestias cutáneas pasajeras: Leve irritación o picor donde se aplicó el traje neumático, especialmente si hay sudoración. Mantener la piel limpia y seca ayuda a minimizarlo.
- Ningún dolor significativo: Según expertos, la presoterapia “no es dolorosa” cuando se ajusta a un nivel cómodo. Debe sentirse como un masaje fuerte, nunca como dolor agudo. Si duele, hay que bajar la presión.
Preguntas frecuentes sobre las contraindicaciones de la presoterapia
¿Duele el tratamiento con presoterapia?
No. La presoterapia se describe como una técnica relajante, más similar a un masaje fuerte que a algo doloroso. El traje de compresión va inflándose y desinflándose suavemente. Debes notar presión, pero no dolor. Si en algún momento te duele, pide al terapeuta que baje la presión.
¿Sirve la presoterapia para la retención de líquidos y edemas?
Sí. Es uno de sus usos principales. Ayuda a movilizar y eliminar el exceso de líquidos acumulados en piernas, brazos o abdomen, por lo que reduce la hinchazón y la sensación de pesadez asociada al edema. Combinarla con dieta baja en sal y ejercicio potencia sus efectos.
¿La presoterapia mejora la celulitis?
Puede ayudar. Al estimular la circulación y el drenaje linfático, favorece la eliminación de toxinas y la reducción de acumulaciones de grasa superficiales. Esto contribuye a suavizar la apariencia de la celulitis. Sin embargo, no es milagrosa: mejores resultados se obtienen junto con ejercicio y buenos hábitos alimenticios.
¿A qué edad se puede iniciar la presoterapia?
En general se recomienda esperar a la mayoría de edad (18 años) para un uso seguro. En adolescentes sanos no suele ser necesario, y su organismo sigue en desarrollo. Siempre es mejor consultar a un especialista pediátrico o médico antes si hay dudas.
¿Cuánto dura una sesión típica de presoterapia?
Usualmente entre 30 y 60 minutos por sesión. La duración exacta depende del objetivo terapéutico. A veces se realiza una serie de sesiones semanales (por ejemplo 2 ó 3 por semana) hasta lograr el efecto deseado.
¿Puedo hacer presoterapia si estoy embarazada o tengo marcapasos?
No. La presoterapia está contraindicada en mujeres embarazadas (especialmente primer trimestre), ya que la presión puede afectar al feto. Tampoco es recomendable si tienes un marcapasos. En ambos casos debes seguir las indicaciones médicas y buscar tratamientos alternativos más seguros.
¿La presoterapia mejora las várices y la circulación en las piernas?
Sí, suele aliviar la sensación de piernas cansadas. Al impulsar la sangre hacia el corazón, mejora el retorno venoso y previene la formación de várices nuevas. Pero, como ya se indicó, en várices muy marcadas se requiere precaución. Siempre consulta a tu médico vascular para confirmar si es adecuado en tu caso.


