Una de las dudas más habituales antes de comenzar un tratamiento es si la magnetoterapia duele o provoca alguna sensación molesta.
La magnetoterapia, sin embargo, funciona de una forma muy diferente a otras técnicas como la electroestimulación o la terapia manual intensa. Se basa en la aplicación de campos electromagnéticos pulsados de baja frecuencia, que atraviesan los tejidos sin generar calor, descargas ni estímulos dolorosos.
Aun así, es normal preguntarse qué se siente durante una sesión, si pueden aparecer molestias o si existen riesgos asociados a su uso.

¿Qué se siente durante una sesión de magnetoterapia?
En la mayoría de los casos, durante una sesión de magnetoterapia no se siente dolor ni ninguna sensación intensa. A diferencia de otras terapias físicas, la magnetoterapia no provoca descargas, contracciones musculares ni calor localizado.
Lo más habitual es que la persona:
- No note absolutamente nada durante la sesión
- Pueda estar sentada, tumbada o incluso dormir
- Mantenga la aplicación durante periodos prolongados sin molestias
Esto es completamente normal y no significa que el tratamiento “no esté funcionando”.
Sensaciones leves que pueden aparecer
En algunos casos, especialmente durante las primeras sesiones, algunas personas describen sensaciones muy suaves como:
- Ligero calor subjetivo (sin aumento real de temperatura)
- Sensación de relajación
- Leve hormigueo muy puntual
Estas sensaciones no son dolorosas y suelen desaparecer rápidamente.
¿Es normal no notar nada?
Sí. La magnetoterapia actúa a nivel celular y no necesita generar una sensación perceptible para ser eficaz. No sentir nada durante la sesión es lo más habitual y no debe interpretarse como un fallo del tratamiento.
Este punto es importante porque muchas personas comparan la magnetoterapia con otras técnicas y esperan notar algo “fuerte”. En este caso, la ausencia de sensación es precisamente una de sus ventajas.
Después de la sesión: ¿puede doler más?
De forma puntual, algunas personas pueden notar:
- Ligero aumento transitorio de las molestias
- Sensación de cansancio
Esto suele ser temporal y desaparece al continuar el tratamiento. No es un efecto adverso grave, sino una respuesta ocasional del organismo al inicio de la terapia.
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¿Tiene efectos secundarios la magnetoterapia?
En general, la magnetoterapia es una técnica segura y bien tolerada, y la mayoría de las personas no experimentan efectos secundarios relevantes. Precisamente por eso se utiliza con frecuencia en tratamientos prolongados y en patologías crónicas.
Aun así, como cualquier terapia física, pueden aparecer reacciones leves y transitorias en algunos casos, especialmente al inicio del tratamiento.
Efectos secundarios leves que pueden aparecer
De forma ocasional, algunas personas pueden notar:
- Ligera sensación de cansancio tras las primeras sesiones
- Cambios temporales en la percepción del dolor, como una leve intensificación inicial
- Sensación de relajación profunda
Estos efectos suelen desaparecer de manera espontánea conforme el cuerpo se adapta al tratamiento y no requieren suspender la magnetoterapia.
¿Es normal que al principio duela un poco más?
En algunos casos sí. Al comenzar la magnetoterapia, puede producirse una respuesta transitoria del organismo, especialmente en zonas con inflamación crónica o dolor mantenido. Este aumento leve del dolor suele ser temporal y no indica que el tratamiento sea perjudicial.
Si el dolor es intenso o persistente, lo recomendable es revisar la pauta o consultar con un profesional sanitario.
Lo que NO es habitual
No es normal que la magnetoterapia provoque:
- Dolor intenso durante la sesión
- Quemazón
- Descargas eléctricas
- Irritación cutánea
Si aparece alguno de estos síntomas, suele deberse a una causa externa o a un uso incorrecto del equipo, no a la magnetoterapia en sí.
¿Qué riesgos tiene la magnetoterapia y cuándo no debe utilizarse?
La magnetoterapia es una técnica muy segura cuando se utiliza correctamente. No obstante, como cualquier tratamiento físico, no está indicada en todos los casos y conviene conocer sus límites para evitar usos inapropiados.
Riesgos reales de la magnetoterapia
Utilizada según las indicaciones del fabricante y las recomendaciones sanitarias, la magnetoterapia no presenta riesgos significativos. No genera calor, no emite radiación ionizante y no produce descargas eléctricas.
Los posibles riesgos aparecen principalmente cuando:
- Se utiliza sin respetar contraindicaciones claras
- Se emplea como sustituto de un diagnóstico médico
- Se aplica de forma incorrecta en situaciones donde no está indicada
Principales contraindicaciones
No se recomienda el uso de magnetoterapia (o debe hacerse solo bajo supervisión médica) en los siguientes casos:
- Portadores de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados
- Embarazo, especialmente en la zona abdominal o lumbar
- Procesos oncológicos activos
- Infecciones agudas en la zona a tratar
- Hemorragias activas
Estas contraindicaciones no están relacionadas con dolor, sino con seguridad médica.
¿Puede ser peligrosa si se usa muchos días seguidos?
No. La magnetoterapia no tiene riesgo por sobreexposición y puede utilizarse de forma diaria durante periodos prolongados, siempre que no exista una contraindicación médica específica. De hecho, en muchas patologías crónicas, la constancia es clave para obtener beneficios.
Uso responsable: la clave para evitar problemas
Para minimizar cualquier riesgo:
- Respeta las indicaciones del equipo
- No utilices la magnetoterapia para “tapar” dolores sin diagnóstico
- Consulta con un profesional si tienes dudas clínicas
Preguntas frecuentes sobre qué se siente al hacer magnetoterapia
¿La magnetoterapia duele durante la sesión?
No. La magnetoterapia no duele. Es una técnica indolora y, en la mayoría de los casos, no se siente absolutamente nada durante la aplicación.
¿Es normal no notar ninguna sensación?
Sí. Es completamente normal. La magnetoterapia actúa a nivel celular y no necesita generar una sensación perceptible para ser eficaz.
¿Puede empeorar el dolor al principio?
En algunos casos, puede aparecer un aumento leve y temporal de las molestias al inicio del tratamiento. Esto suele desaparecer con el uso continuado y no es un efecto adverso grave.
¿Produce quemazón, descargas o calor?
No. La magnetoterapia no produce calor, quemazón ni descargas eléctricas. Si se nota algo así, lo más probable es que el problema no esté relacionado con la magnetoterapia.
¿La magnetoterapia es segura para personas mayores o con dolor crónico?
Sí. Precisamente por ser indolora y bien tolerada, la magnetoterapia es una opción muy utilizada como tratamiento complementario en personas mayores o con dolor musculoesquelético crónico, siempre que no exista contraindicación médica.


