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Magnetoterapia /Magnetoterapia: Indicaciones, Cotraindicaciones, Precauciones y Efectos Secundarios

Magnetoterapia: Indicaciones, Cotraindicaciones, Precauciones y Efectos Secundarios

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Magnetoterapia /Magnetoterapia: Indicaciones, Cotraindicaciones, Precauciones y Efectos Secundarios

La magnetoterapia es una terapia física que utiliza campos electromagnéticos pulsados (CEMP) para aliviar el dolor y la inflamación, favoreciendo la recuperación de huesos, músculos y articulaciones. Se trata de un tratamiento seguro, indoloro y no invasivo, que incluso puede realizarse en casa con dispositivos adecuados. En este artículo te enseñaremos para qué está indicada esta terapia, qué precauciones debemos considerar antes de usarla y si presenta efectos secundarios relevantes. También tendrás al final una serie de  las preguntas más frecuentes, como si es necesario un profesional para aplicarla, cuánto duran las sesiones o si entraña algún peligro.

Magnetoterapia Globus Indicaciones, Precauciones y Efectos Secundarios

Indicaciones principales de la magnetoterapia

EL uso de un aparato de magnetoterapia tiene múltiples indicaciones terapéuticas en el campo de la rehabilitación y la fisioterapia. Gracias a sus efectos biofísicos (como la mejora de la circulación, la estimulación del metabolismo óseo y la acción antiinflamatoria), los médicos y fisioterapeutas la prescriben principalmente para tratar las siguientes condiciones y dolencias:

  • Lesiones óseas: es muy útil para acelerar la consolidación de fracturas y fisuras óseas, así como para tratar la osteoporosis y los edemas óseos (acumulación de líquido en el hueso). La estimulación electromagnética favorece la formación de tejido óseo nuevo y puede acortar los tiempos de recuperación de fracturas. Por ejemplo, se recomienda en casos de retraso de consolidación ósea y en rehabilitación tras cirugías ortopédicas.
  • Problemas articulares y musculares: ayuda a reducir la inflamación y aliviar el dolor en artrosis (desgaste articular) y artritis (inflamación articular). Asimismo, se utiliza en lesiones deportivas y trastornos musculoesqueléticos como esguinces, tendinopatías (tendinitis), lumbalgias y cervicalgias (dolor lumbar o cervical crónico). Al aplicar campos magnéticos sobre músculos y tendones, se obtiene un efecto analgésico y relajante muscular que facilita la recuperación de desgarros, contracturas o contusiones.
  • Edemas e inflamaciones locales: gracias a su efecto vasodilatador y de mejora circulatoria, la magnetoterapia favorece la reabsorción de edemas e hinchazón. Por ello, suele indicarse para edemas post-quirúrgicos o hematomas persistentes, ayudando a drenar líquidos y reducir la inflamación del tejido afectado. Del mismo modo, puede mejorar la circulación periférica en zonas lesionadas, aportando más oxígeno y nutrientes para la reparación de los tejidos.
  • Dolor crónico y otras aplicaciones: al elevar el umbral del dolor y promover la regeneración, esta terapia puede ser un complemento en el manejo de dolores crónicos (por ejemplo, dolor de espalda crónico, hombro doloroso) y en síndromes dolorosos como la fibromialgia. También se ha empleado para favorecer la cicatrización de heridas y úlceras, así como en ciertos trastornos neurológicos (neuritis, neuropatías) para aprovechar su efecto bioestimulante celular. Es importante destacar que la evidencia científica es más sólida en patologías osteoarticulares (huesos y articulaciones) que en otras áreas, por lo que siempre se debe consultar al profesional sanitario sobre la indicación específica en cada caso.

Aparatos de Magnetoterapia Recomendados

Precauciones y contraindicaciones de la magnetoterapia

Aunque la magnetoterapia es generalmente muy segura y bien tolerada, existen precauciones y contraindicaciones que debemos tener en cuenta antes de utilizarla. En ciertas situaciones particulares, la aplicación de campos electromagnéticos no está recomendada por posibles riesgos o por falta de estudios concluyentes. A continuación te enumeraremos las principales situaciones en las que se debe evitar o tener especial cuidado con la magnetoterapia:

Embarazo

Por precaución, no se aconseja aplicar magnetoterapia durante el embarazo. Si bien no hay estudios concluyentes que demuestren efectos negativos, se teme que los campos electromagnéticos pulsados puedan afectar al feto en desarrollo, especialmente si el tratamiento se realiza cerca del abdomen, espalda baja o caderas. Si estás embarazada o crees estarlo, consulta siempre con tu médico antes de usar este tipo de terapia.

Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados

Las personas portadoras de marcapasos deben abstenerse de usar magnetoterapia, ya que los campos magnéticos pueden interferir con el funcionamiento correcto del marcapasos. Igualmente, quienes tengan desfibriladores implantables (DAI) u otros dispositivos electrónicos médicos deben evitar la magnetoterapia salvo que el cardiólogo indique lo contrario. Algunos marcapasos modernos están mejor protegidos frente a interferencias, pero solo un médico puede autorizar su uso de forma segura en esos casos.

Prótesis metálicas y material ferromagnético

Si el paciente tiene implantes o prótesis metálicas magnetizables, como placas, tornillos, clavos ortopédicos u otros metales en el cuerpo, se considera una contraindicación relativa. Los campos magnéticos podrían ejercer fuerzas o inducir corrientes en esos metales. En general, si la prótesis es de un material no ferromagnético (por ejemplo, titanio) y no sufre interacción con resonancias magnéticas, no habría problema en usar magnetoterapia. Sin embargo, se recomienda confirmarlo con el cirujano u ortopedista, y en caso de duda evitar la terapia sobre la zona de la prótesis. Un ejemplo común es el implante anticonceptivo DIU metálico: mejor no aplicar magnetoterapia en la zona pélvica en ese caso. Siempre consulte al médico si tiene implantes antes de iniciar el tratamiento.

Trastornos cardiovasculares y hemorragias

Debido a su efecto vasodilatador, la magnetoterapia no debe aplicarse en pacientes con problemas cardíacos graves, arritmias severas o tendencia a hemorragias. La vasodilatación podría agravar una hipotensión (tensión baja) o aumentar un sangrado activo. Por ello, está contraindicada sobre heridas abiertas con sangrado activo o hemorragias internas. Las personas con enfermedades cardiovasculares (angina inestable, insuficiencia cardíaca descompensada, etc.) deben usarla solo bajo supervisión médica, o preferiblemente abstenerse.

Infecciones activas y enfermedades sistémicas

No se recomienda la magnetoterapia en caso de infecciones agudas (por ejemplo, tuberculosis activa, infecciones bacterianas sin tratamiento, micosis o infecciones por hongos extendidas, etc.). La estimulación del flujo sanguíneo y del metabolismo podría diseminar la infección o agravar la inflamación existente. Es mejor primero resolver la infección con el tratamiento médico adecuado y luego, una vez controlada, considerar la magnetoterapia si procede. Asimismo, en enfermedades sistémicas no controladas como una diabetes juvenil (tipo 1) descompensada o trastornos endocrinos severos (p. ej. hipertiroidismo no tratado), se aconseja prudencia y consultar al especialista antes de usar esta terapia.

Tumores y cáncer

Tradicionalmente se ha considerado contraindicada la magnetoterapia en pacientes con tumores malignos activos. Dado que esta terapia puede acelerar la regeneración celular, existe la preocupación teórica de que pudiera estimular también el crecimiento de células tumorales. Por precaución, no se aplica en personas con cáncer en curso salvo indicación expresa de un médico. En cambio, si una persona tuvo un cáncer en el pasado ya resuelto (por ejemplo, hace años y actualmente está libre de enfermedad), muchos especialistas permiten la magnetoterapia focalizada en otra región, ya que no habría evidencia de daño en esos casos. En todo caso, consulta a tu oncólogo o fisioterapeuta si tienes antecedentes de cáncer antes de iniciar un tratamiento con magnetoterapia.

Niños en etapa de crecimiento

La magnetoterapia está contraindicada en niños muy pequeños o que no han completado la pubertad, dado que los campos electromagnéticos podrían afectar los procesos de crecimiento óseo. En adolescentes mayores bajo supervisión médica podría considerarse en casos especiales (por ejemplo, fracturas), pero en general no se recomienda su uso rutinario en niños sin consultar al pediatra.

Epilepsia

Las personas con epilepsia u otros trastornos neurológicos convulsivos deben extremar la precaución. Aunque no está totalmente contraindicado, algunos fabricantes mencionan la epilepsia entre las condiciones en las que se desaconseja la magnetoterapia, por el potencial (teórico) de alterar la actividad neuronal. Si un paciente epiléptico desea usar magnetoterapia, debe ser con autorización y seguimiento de su neurólogo.


 

¿La magnetoterapia tiene efectos secundarios?

Una duda frecuente es si la magnetoterapia puede causar efectos secundarios o resultar peligrosa para el usuario. La respuesta, respaldada por la literatura y la experiencia clínica, es que no se conocen efectos secundarios significativos asociados a la magnetoterapia realizada correctamente. A diferencia de algunos tratamientos farmacológicos, aplicar campos electromagnéticos pulsados no produce dolor ni molestias durante la sesión, y no se han reportado daños por recibir sesiones prolongadas o frecuentes. De hecho, en ciertas patologías crónicas como la osteoporosis, se pueden indicar tratamientos de hasta 8 horas diarias sin problemas conocidos.

Ahora bien, aunque no existen efectos adversos graves, pueden presentarse sensaciones o reacciones leves y temporales en algunos casos, que el usuario debe conocer:

  • Debido a la vasodilatación que produce la magnetoterapia, es posible que tras la sesión la tensión arterial baje ligeramente. Algunas personas refieren un leve mareo o sensación de aturdimiento al incorporarse demasiado rápido después del tratamiento. Por ello se aconseja levantarse despacio y, si se estuvo acostado, permanecer sentado unos instantes antes de ponerse de pie, para dejar que la presión se estabilice.
  • En ocasiones, podría aparecer un aumento pasajero del dolor o de la inflamación en la zona tratada. Este efecto paradójico se relaciona con la estimulación súbita de las células y nervios: si la magnetoterapia activa la circulación y los procesos de reparación, puede sentirse más calor, enrojecimiento o incluso un ligero incremento del dolor inicialmente. No obstante, no hay que alarmarse, ya que suele ser algo temporal que comienza a remitir al poco tiempo. Sería un efecto similar al que ocurre en fisioterapia con algunos masajes o ejercicios, donde primero puede haber una exacerbación leve de los síntomas antes de mejorar. En magnetoterapia esto se ha observado sobre todo en personas con fracturas recientes o cicatrices, donde la regeneración celular activada puede generar esa molestia inicial. Si el dolor persiste o empeora mucho, se debería suspender la sesión y consultar al especialista.
  • Algunos usuarios muy sensibles podrían experimentar sensaciones inespecíficas como leve cefalea (dolor de cabeza), náuseas o somnolencia tras una sesión prolongada, aunque estos casos no son comunes. Por lo general, estos síntomas desaparecen espontáneamente y no requieren mayor intervención. Es importante hidratarse bien después de la terapia y descansar si se nota alguna molestia inusual.

En resumen, la magnetoterapia no conlleva efectos secundarios serios ni permanentes. Las posibles reacciones son leves y transitorias, y la mayoría de las personas no siente ningún efecto más allá de la mejoría de sus síntomas. Esto hace que sea una terapia muy segura para la rehabilitación: en casi ningún caso obliga a suspender el tratamiento, y los beneficios suelen superar ampliamente a las pequeñas molestias iniciales que pudieran ocurrir. Por supuesto, seguir las pautas de uso correcto y respetar las contraindicaciones mencionadas garantizará que no haya riesgos para tu salud. Como siempre, ante cualquier duda o reacción inesperada, consulta con el profesional que lleva tu tratamiento.

Preguntas frecuentes sobre la magnetoterapia

¿Puedo realizar la magnetoterapia en casa o necesito a un profesional?

La magnetoterapia se puede realizar en casa de forma segura siempre que se cuente con un dispositivo aprobado para uso doméstico y se sigan las instrucciones. Muchos equipos de magnetoterapia portátiles (por ejemplo, el Globus Magnum XL Pro el Globus Magnum 2500 o el Globus Magnum 2 Pro Drive) están diseñados precisamente para que el paciente pueda usarlos en la comodidad del hogar. No obstante, es recomendable primero consultar con un profesional de la salud (médico rehabilitador o fisioterapeuta).

¿Cuánto dura una sesión de magnetoterapia y cuántas sesiones se requieren?

La duración y frecuencia de las sesiones de magnetoterapia dependen del objetivo terapéutico y del equipo utilizado. En clínicas, suelen durar entre 20 y 45 minutos, aplicándose 2 a 5 veces por semana. En casa, especialmente para patologías óseas, pueden ser necesarias sesiones más largas (2 a 8 horas diarias), incluso durante el sueño. En casos crónicos, el tratamiento puede extenderse por semanas o meses, y siempre debe seguirse una pauta personalizada. La constancia es esencial para obtener resultados.

¿Es peligrosa la magnetoterapia si se usa durante mucho tiempo?

La magnetoterapia no es peligrosa si se utiliza correctamente y siguiendo las recomendaciones. No se han identificado efectos adversos por exposiciones prolongadas dentro de los parámetros terapéuticos. Es segura incluso durante varias horas al día, siempre que se respeten las contraindicaciones (como marcapasos o tumores activos). No genera adicción ni dependencia, y los efectos secundarios son muy raros y leves.

¿Necesito alguna preparación especial antes de una sesión de magnetoterapia?

La magnetoterapia no requiere preparación compleja, pero se recomienda estar hidratado, relajado y sin objetos metálicos en el cuerpo. Limpia la zona a tratar, usa ropa de algodón y sigue las instrucciones del dispositivo para colocar correctamente los aplicadores. Durante la sesión solo hay que relajarse, ya que no produce sensaciones molestas. Tras finalizar, no se necesita cuidado especial.

¿La magnetoterapia sustituye otros tratamientos de fisioterapia o médicos?

La magnetoterapia no sustituye otros tratamientos médicos o fisioterapéuticos; es una terapia complementaria. Se utiliza junto a inmovilización, ejercicio terapéutico, fisioterapia manual o medicación, sin interferir con ellos. Ayuda a reducir el dolor y acelerar la recuperación, pero siempre debe formar parte de un enfoque integral y supervisado por un profesional de salud.