La electroestimulación muscular se ha popularizado en los últimos años como método de entrenamiento y rehabilitación. Consiste en aplicar impulsos eléctricos a los músculos a través de electrodos para provocar contracciones musculares involuntarias. Mucha gente se pregunta si esta técnica es peligrosa y qué riesgos puede conllevar su uso. En este artículo analizamos los riesgos, efectos secundarios y contraindicaciones de la electroestimulación, así como sus beneficios e indicaciones.
¿Es peligrosa la electroestimulación?
En sí misma, la electroestimulación no es peligrosa si se utiliza correctamente y en personas sin contraindicaciones. De hecho, lleva décadas empleándose con éxito en fisioterapia y medicina deportiva para recuperar lesiones, mejorar la forma física o aliviar dolores. Usada de forma adecuada, no suele provocar efectos adversos significativos. Sin embargo, como cualquier herramienta, puede conllevar riesgos si se abusa de ella o se utiliza en situaciones inapropiadas.
Entre los posibles riesgos está el de sobrecargar los músculos sin darnos cuenta. Al aplicar corrientes eléctricas, es posible generar un esfuerzo muscular mayor del percibido, lo que en casos extremos podría causar daño muscular. Por ejemplo, se han documentado casos poco frecuentes de rabdomiólisis (lesión grave por destrucción muscular) tras sesiones muy intensas de electroestimulación de cuerpo completo en personas no acostumbradas.
Esta complicación es rara, pero muestra que un uso irresponsable (corrientes demasiado fuertes o sesiones demasiado prolongadas) sí puede ser peligroso, pudiendo derivar en lesiones musculares severas, alteraciones en niveles de CPK e incluso daño renal en el peor de los casos.
Otro riesgo asociado es la irritación cutánea o quemaduras leves en la piel si no se usan bien los electrodos. Un electrodo en mal estado, mal colocado o en una zona lesionada puede causar molestias e incluso pequeñas quemaduras por la corriente. No obstante, los equipos modernos suelen tener medidas de seguridad para evitar descargas peligrosas, y siguiendo las instrucciones (piel limpia, electrodos en buen estado, intensidades adecuadas) es muy improbable sufrir una quemadura. Lo más habitual es que, en personas de piel sensible, aparezca un ligero enrojecimiento en la zona de los electrodos, que desaparece a los pocos minutos de terminar el tratamiento.
Asimismo, algunos usuarios reportan agotamiento o dolor muscular de aparición tardía (agujetas) tras una sesión intensa de electroestimulación, similar al de un entrenamiento convencional. Esto no es realmente un efecto secundario peligroso, sino la consecuencia natural de haber ejercitado el músculo.
Por último, se ha observado en casos aislados que hacer electroestimulación justo antes de dormir podría dificultar conciliar el sueño en personas muy sensibles, debido a la activación neuromuscular que provoca. En general, la electroestimulación no duele ni causa daños si se emplea de forma responsable, pero es fundamental conocer sus limitaciones y no excederse en la intensidad o duración de las sesiones.

Riesgos y efectos secundarios de la electroestimulación
Resumiendo lo anterior, los riesgos de la electroestimulación provienen sobre todo del uso inadecuado o excesivo. A continuación listamos los principales riesgos y posibles efectos secundarios a considerar:
- Daño muscular por sobreesfuerzo: Si aplicamos corrientes muy intensas o combinamos electroestimulación con ejercicio extenuante sin la debida progresión, podemos causar microlesiones musculares. En casos extremos, esto podría derivar en rabdomiólisis, una condición grave en la que el tejido muscular se descompone liberando sustancias perjudiciales en sangre. Es un riesgo poco común, pero real cuando se abusa de la electroestimulación (especialmente con trajes de cuerpo entero o EMS integral sin supervisión). Siempre hay que respetar los límites del cuerpo y dar tiempo de recuperación al músculo entre sesiones intensas.
- Fatiga y agujetas: La electroestimulación activa las fibras musculares y puede provocar un cansancio muscular notable. Al día siguiente de una sesión fuerte es normal sentir agujetas o fatiga en los músculos estimulados, igual que tras un entrenamiento convencional. Esto no es peligroso en sí mismo, pero indica que se debe descansar ese grupo muscular hasta recuperarse antes de la siguiente sesión.
- Molestias cutáneas: Como mencionamos, puede aparecer un enrojecimiento temporal de la piel donde estuvieron los electrodos. Algunas personas describen sensación de hormigueo o picor leve durante la aplicación de la corriente. Si los electrodos están deteriorados o mal colocados, podría sentirse un pequeño calambre o pinchazo. Para evitarlo, asegúrate de que los electrodos adhesivos estén en buen estado, con gel suficiente, y nunca los coloques sobre heridas abiertas ni piel irritada.
- Riesgo de quemadura leve: Un riesgo poco frecuente es la quemadura superficial de la piel por mala conducción eléctrica, generalmente debido a electrodos secos, viejos o mala conexión. Estas quemaduras son evitables siguiendo las recomendaciones del fabricante (por ejemplo, no usar el aparato sobre prendas de ropa, limpiar bien la piel, no usar intensidades máximas de entrada). Los aparatos actuales controlan los parámetros automáticamente para garantizar la seguridad del tratamiento, de modo que las quemaduras son muy raras si se usa correctamente.
- Otros posibles efectos: En usuarios muy sensibles, la estimulación nocturna podría alterar ligeramente el sueño, por lo que se recomienda no hacer sesiones justo antes de acostarse si notas que te activan demasiado. Asimismo, es importante destacar que no se deben ignorar las señales del cuerpo: si se siente un dolor inusual o síntomas como orina oscura tras una sesión (posible indicador de rabdomiólisis), hay que acudir al médico de inmediato. Pero insistimos, siguiendo las pautas normales, no suelen presentarse efectos secundarios significativos con la electroterapia doméstica bien llevada.
Contraindicaciones de la electroestimulación
A pesar de sus beneficios, existen ciertas situaciones y condiciones médicas en las que no se debe utilizar la electroestimulación, a menos que un especialista lo autorice. Las contraindicaciones absolutas (es decir, casos en los que la electroestimulación está totalmente desaconsejada) incluyen:
- Portadores de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados. La estimulación eléctrica podría interferir con el funcionamiento de marcapasos cardíacos u otros implantes electrónicos vitales, por lo que está totalmente prohibida en estos pacientes.
- Personas con trastornos cardíacos graves. Pacientes con enfermedades del corazón (insuficiencia cardíaca severa, arritmias no controladas, etc.) no deben someterse a electroestimulación sin evaluación médica, ya que la corriente podría afectar el ritmo cardíaco.
- Epilepsia u trastornos neurológicos convulsivos. La electroestimulación podría desencadenar una crisis en personas epilépticas, por lo que se contraindica salvo indicación médica expresa.
- Mujeres embarazadas. No se recomienda usar electroestimuladores durante el embarazo, especialmente en abdomen o zona lumbar, por precaución a posibles efectos sobre el feto o inducción de contracciones uterinas.
- Tromboflebitis o problemas circulatorios activos. Personas con trombosis venosa, flebitis o riesgo elevado de coágulos deben evitar la electroestimulación, ya que las contracciones podrían desprender un coágulo (émbolo) con consecuencias muy serias.
- Tumores o lesiones cancerosas. No se debe colocar electrodos sobre zonas donde haya un tumor maligno o cáncer activo, salvo que un médico lo autorice en un contexto específico, ya que no se conoce con certeza el efecto de la corriente sobre ese tejido.
- Lesiones cutáneas o heridas abiertas en la zona de tratamiento. Nunca usar electroestimulación sobre piel lesionada, quemaduras, eczemas, infecciones cutáneas activas ni zonas inflamadas agudas, pues podría agravar el problema y causar dolor.
- Estados inflamatorios agudos o infecciones sistémicas. Si estás cursando una infección importante, tienes fiebre alta o una inflamación aguda (por ejemplo, artritis reumatoide en brote), es mejor posponer la electroterapia hasta estar recuperado. En patologías inflamatorias crónicas como la artritis, la electroestimulación está severamente contraindicada durante los periodos de inflamación activa.
- Diabetes no controlada u otras enfermedades metabólicas graves. En enfermedades que afecten al metabolismo muscular (por ejemplo, diabetes en estado avanzado sin controlar, niveles muy altos de ácido úrico, etc.), la electroestimulación podría no ser segura. Es fundamental consultar con el médico en estos casos.
- Niños pequeños. En general no se recomienda usar electroestimuladores en niños salvo bajo supervisión médica especializada, ya que su sistema neuromuscular aún está en desarrollo.
- Si no conoces la causa de un dolor. Es una recomendación importante: no usar un TENS o EMS para aliviar un dolor de origen desconocido sin antes consultar al médico. Podrías estar enmascarando un problema que requiere otro tipo de tratamiento.

Consejos para un uso seguro de la electroestimulación
Para disfrutar de los beneficios minimizando los riesgos, ten en cuenta estos consejos de uso seguro del electroestimulador en casa:
- Empieza poco a poco: Si eres nuevo en la electroestimulación, comienza con intensidades bajas y sesiones cortas. Deja que tu cuerpo se acostumbre a la sensación. Conforme ganes experiencia, puedes aumentar gradualmente la intensidad de los impulsos, siempre dentro de tu umbral de comodidad. No por subir al máximo desde el principio obtendrás mejores resultados; al contrario, podrías lastimarte o acabar con agujetas severas.
- Sigue las instrucciones del fabricante: Cada equipo trae un manual de uso. Léelo y respeta las indicaciones sobre colocación de electrodos, tiempos de sesión y parámetros recomendados para cada programa. Por ejemplo, algunos programas están diseñados para ciertos grupos musculares; utilízalos en las zonas indicadas para asegurar parámetros adecuados. Si el manual indica no exceder X minutos por sesión en un programa intenso, respeta ese límite.
- Revisa los electrodos y la piel: Antes de cada sesión, verifica el estado de los electrodos. Deben estar limpios, con la capa de gel adhesivo en buen estado y sin daños. Una mala adherencia puede provocar puntos calientes en la piel. Limpia la zona de la piel donde los colocarás (sin cremas ni lociones) para garantizar buen contacto. Si un electrodo no pega bien o está reseco, sustitúyelo por uno nuevo. Nunca uses electrodos rotos o con cables pelados, eso podría causar chispazos o quemaduras.
- No te distraigas durante la sesión: Mientras usas el electroestimulador, presta atención a tus sensaciones. No te duermas ni te quedes inmóvil en una postura incómoda. Aunque muchos aparatos tienen apagado automático al acabar el programa, es mejor estar pendiente. Evita modificar la intensidad bruscamente; si necesitas ajustar, hazlo poco a poco. Y por supuesto, nunca uses el equipo en el agua ni con la piel mojada (riesgo de electrocución).
- Respeta la frecuencia de uso y descanso: La electroestimulación, como el ejercicio, requiere tiempos de recuperación. No es recomendable estimular el mismo grupo muscular todos los días con alta intensidad. En entrenamientos, se suelen hacer 2-3 sesiones por semana por grupo muscular, dejando al menos 48 horas de reposo entre ellas. Un protocolo típico puede ser ciclos de 10 sesiones (por ejemplo, 3 por semana durante 3-4 semanas) y luego un descanso de una o dos semanas. Para usos terapéuticos como TENS antidoror, se podría usar a diario o según necesidad, ya que las intensidades son bajas y buscan alivio más que fatiga muscular. En cualquier caso, escucha a tu cuerpo: si notas los músculos muy cargados, dales descanso antes de la siguiente sesión.
- Consulta ante cualquier duda médica: Si sientes algo fuera de lo común (dolor agudo, mareo, malestar) al usar el aparato, detén la sesión. Y si tienes alguna condición de salud o tomas medicación, consulta con tu médico o fisioterapeuta antes de empezar con la electroestimulación en casa. Ellos podrán aconsejarte programas adecuados o advertirte de precauciones particulares en tu caso.
¿Qué electroestimulador que sea seguro puedo elegir?
Globus es una marca reconocida a nivel internacional por la calidad, seguridad y fiabilidad de sus dispositivos de electroestimulación. Todos sus modelos cuentan con certificación como dispositivo médico y registro sanitario, lo que garantiza que cumplen con los estándares más exigentes para uso terapéutico y deportivo.
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- Globus Duo Tens: El más sencillo y económico de la gama. Ideal para quienes buscan un dispositivo básico para aliviar el dolor con corrientes TENS. Muy fácil de usar, compacto y seguro, perfecto para uso doméstico.
- Globus Elite S2: Un paso más allá en versatilidad, manteniendo el formato de 2 canales. Dispone de 100 programas que combinan tratamientos de dolor, fitness y recuperación. Recomendado para usuarios que quieren un único aparato para trabajar fuerza, resistencia y bienestar en zonas localizadas.
- Globus Elite: El modelo intermedio de 4 canales que permite tratar varias zonas a la vez o trabajar grandes grupos musculares. Versátil para entrenamientos de fuerza, tonificación y tratamientos de dolor. Ideal si quieres cubrir más superficie y optimizar el tiempo de sesión.
- Globus Premium 400: El más completo y avanzado. Con más de 200 programas, 4 canales, corrientes especiales (microcorrientes, iontoforesis) y funciones únicas como 3S o Action Now. Recomendado para quienes buscan prestaciones casi profesionales y un “todo en uno” para entrenamiento, rehabilitación y estética.
Todos los electroestimuladores Globus son seguros y fáciles de usar en casa, siempre siguiendo las instrucciones. La elección dependerá de si priorizas simplicidad, versatilidad o prestaciones avanzadas.
| Características | Globus Duo Tens | Globus Elite S2 | Globus Elite | Globus Premium 400 |
|---|---|---|---|---|
| Nº de canales | 2 | 2 | 4 | 4 |
| Nº de programas | 20 | 100 | 91 | 258 |
| ¿Programable? | Sí | No | No | Sí |
| Nº de corrientes | TENS | TENS + EMS | TENS + EMS | TENS, EMS, microcorrientes, iontoforesis |
| Precio* | 129 € | 159 € | 279 € | 399 € |
Aparatos de Electroestimulación Recomendados
Preguntas frecuentes sobre las contraindicaciones de la electroestimulación
¿Es difícil utilizar un electroestimulador?
No. Son aparatos intuitivos, con programas preconfigurados y guías visuales. Basta con colocar los electrodos, elegir el programa y ajustar la intensidad a un nivel cómodo.
¿Cuántas sesiones de electroestimulación se pueden hacer a la semana?
Depende del objetivo. Para entrenamiento muscular, 2-3 veces por semana por grupo muscular. Para recuperación, masaje o TENS, incluso a diario.
¿Duele la electroestimulación o es incómoda?
No debería doler. La sensación es un hormigueo o contracción firme pero soportable. Si duele, hay que bajar la intensidad o revisar la colocación de los electrodos.
¿La electroestimulación ayuda a adelgazar o perder grasa?
No directamente. Sirve para tonificar y mantener músculo, pero la pérdida de grasa requiere dieta y ejercicio aeróbico.
¿Puede la electroestimulación sustituir al ejercicio tradicional?
No. Es un complemento que fortalece músculos y ayuda en la recuperación, pero no reemplaza beneficios como la coordinación, el equilibrio o la capacidad cardiovascular.



