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Magnetoterapia /¿Puede ayudar la magnetoterapia en la artritis? Uso como tratamiento complementario

¿Puede ayudar la magnetoterapia en la artritis? Uso como tratamiento complementario

Menos de 1 minuto Minutos
Magnetoterapia /¿Puede ayudar la magnetoterapia en la artritis? Uso como tratamiento complementario

La artritis engloba a un conjunto de enfermedades articulares caracterizadas por inflamación persistente, dolor y rigidez, que pueden afectar de forma significativa a la calidad de vida. A diferencia de otros problemas articulares de origen degenerativo, la artritis suele tener un componente inflamatorio activo y, en algunos casos, una base autoinmune que requiere seguimiento médico continuado.

En este contexto, muchas personas buscan terapias complementarias que ayuden a aliviar el dolor, reducir la inflamación local y mejorar la movilidad articular sin aumentar la carga farmacológica. La magnetoterapia es una de las opciones más consultadas, especialmente por tratarse de una técnica no invasiva, indolora y compatible con otros tratamientos prescritos por el especialista. Por este motivo, cada vez es más habitual el uso de aparatos de magnetoterapia para casa, siempre como apoyo al tratamiento médico y fisioterapéutico.

Conviene aclarar desde el inicio que la magnetoterapia no sustituye el tratamiento médico de la artritis ni actúa sobre su causa de base. Su papel, cuando se utiliza correctamente, es el de un tratamiento complementario, orientado al control del dolor, la inflamación y la funcionalidad articular en determinados perfiles de pacientes. Dispositivos de uso domiciliario como el Globus Magnum 2500, el Globus Magnum 3000 Pro o el Globus Magnum 2 Pro Drive permiten mantener una aplicación constante en el tiempo, algo especialmente relevante en patologías crónicas.

Magnetoterapia y artritis

¿Qué es la artritis y en qué se diferencia de la artrosis?

La artritis es un término general que hace referencia a la inflamación de una o varias articulaciones. Esta inflamación puede tener distintos orígenes y mecanismos, lo que explica que existan diferentes tipos de artritis con evolución, síntomas y abordajes terapéuticos distintos.

A diferencia de la artrosis —un proceso degenerativo relacionado principalmente con el desgaste del cartílago—, la artritis se caracteriza por una actividad inflamatoria más marcada, que puede aparecer incluso en personas jóvenes y evolucionar por brotes. Entre los síntomas más habituales se encuentran el dolor articular persistente, la rigidez (especialmente matutina), la hinchazón y, en fases avanzadas, la limitación funcional.

En este tipo de patologías, el tratamiento médico es imprescindible. La magnetoterapia no actúa sobre el origen de la enfermedad, pero puede utilizarse como apoyo para mejorar el entorno biológico del tejido articular, ayudar a controlar el dolor y facilitar la movilidad. Por ello, su uso suele plantearse como complemento a otros tratamientos, ya sea en clínica o mediante equipos de magnetoterapia domiciliarios que permitan una aplicación regular y controlada.

Tipos de artritis más frecuentes y uso de magnetoterapia

No todas las artritis son iguales ni responden del mismo modo a los tratamientos complementarios. Antes de plantear el uso de magnetoterapia, es fundamental entender qué tipo de artritis padece la persona y en qué fase se encuentra la enfermedad.

Artritis reumatoide

Es una enfermedad autoinmune y sistémica, en la que el propio sistema inmunitario ataca las articulaciones. Suele afectar a manos, muñecas, pies y, con el tiempo, a otras articulaciones.

  • Dolor, inflamación y rigidez matutina prolongada
  • Evolución por brotes
  • Necesita tratamiento médico específico y control reumatológico

👉 En este caso, la magnetoterapia no actúa sobre el origen de la enfermedad, pero puede utilizarse como apoyo local para aliviar el dolor y la inflamación articular en fases estables o entre brotes, siempre como complemento y nunca como sustituto del tratamiento farmacológico.


Artritis inflamatoria no autoinmune (postraumática, mecánica)

Puede aparecer tras lesiones articulares, sobrecargas repetidas o procesos inflamatorios mantenidos.

  • Inflamación localizada
  • Dolor mecánico e inflamatorio
  • Menor componente sistémico

👉 Aquí la magnetoterapia suele tener mejor encaje, ya que puede ayudar a reducir la inflamación local, mejorar la circulación y favorecer un entorno más adecuado para la recuperación del tejido articular.


Artritis psoriásica

Asociada a la psoriasis, combina inflamación articular con afectación cutánea.

  • Dolor e inflamación
  • Posible afectación de varias articulaciones
  • Evolución variable

👉 Al igual que en la artritis reumatoide, la magnetoterapia puede considerarse únicamente como apoyo sintomático local, especialmente en articulaciones concretas con dolor persistente.


Artritis gotosa

Provocada por el depósito de cristales de ácido úrico en la articulación.

  • Crisis agudas muy dolorosas
  • Inflamación intensa
  • Relación directa con el metabolismo

👉 En fases agudas, la magnetoterapia no es prioritaria. Su uso podría valorarse únicamente en fases intercríticas, como apoyo al manejo del dolor residual, pero siempre bajo criterio médico.

Tratamiento de artritis con magnetoterapia

¿Cómo actúa la magnetoterapia en las articulaciones con artritis?

La magnetoterapia utiliza campos electromagnéticos pulsados de baja frecuencia que atraviesan los tejidos de forma indolora. Su acción no es inmediata ni agresiva, sino progresiva, y se centra en mejorar el entorno biológico del tejido articular. En el caso de la artritis, su efecto se orienta principalmente al manejo sintomático local.

Es importante entender que la magnetoterapia no modifica el origen de la artritis, especialmente cuando existe un componente autoinmune o metabólico. Su utilidad se encuentra en cómo puede influir sobre el dolor, la inflamación y la funcionalidad de la articulación afectada.

Efecto analgésico progresivo

Uno de los principales motivos por los que se utiliza magnetoterapia en personas con artritis es el alivio del dolor articular. Los campos electromagnéticos pueden ayudar a modular la percepción del dolor a nivel local, favoreciendo una disminución progresiva de las molestias con el uso continuado.

Este efecto no suele ser inmediato. En patologías inflamatorias crónicas, el alivio aparece de forma gradual, especialmente cuando la aplicación es constante y se mantiene en el tiempo.


Apoyo en el control de la inflamación local

En determinadas fases de la artritis —especialmente fuera de los brotes agudos—, la magnetoterapia puede contribuir a reducir la inflamación local. Esto se debe a su influencia sobre la microcirculación y los procesos celulares implicados en la respuesta inflamatoria.

No sustituye a la medicación antiinflamatoria cuando esta es necesaria, pero puede ayudar a disminuir la carga sintomática, facilitando una mejor tolerancia al movimiento y a la actividad diaria.


Mejora del metabolismo celular y del entorno articular

La magnetoterapia favorece un entorno más favorable para el metabolismo celular, mejorando la oxigenación y el intercambio de nutrientes en los tejidos periarticulares. En articulaciones sometidas a inflamación crónica, este aspecto puede ser relevante para:

  • Reducir la rigidez
  • Mejorar la movilidad
  • Facilitar la recuperación funcional

Este efecto es especialmente interesante cuando se combina con ejercicio terapéutico, fisioterapia y hábitos de movimiento adaptados.

Aparatos de Magnetoterapia para Artritis Recomendados

¿Qué beneficios tiene el uso de una magnetoterapia en artritis?

Cuando se utiliza como tratamiento complementario, la magnetoterapia puede aportar una serie de beneficios orientados principalmente al manejo de los síntomas de la artritis. No todos los pacientes responden igual, pero en perfiles adecuados y con un uso constante, estos son los efectos más habituales que se buscan.

Alivio progresivo del dolor articular

El beneficio más valorado por las personas con artritis es la reducción del dolor, especialmente en fases estables de la enfermedad. La magnetoterapia puede ayudar a disminuir la intensidad de las molestias articulares, lo que facilita las actividades diarias y reduce la sensación de rigidez asociada al movimiento.

Este alivio suele ser gradual, no inmediato, y está muy ligado a la constancia del tratamiento.


Disminución de la inflamación local (fuera de brotes agudos)

En determinadas situaciones, la magnetoterapia puede contribuir a modular la inflamación local, ayudando a reducir la hinchazón y la sensación de presión en la articulación. Este efecto es más evidente cuando no existe un brote inflamatorio intenso y el tratamiento se aplica de forma regular.

Es importante insistir en que no sustituye a la medicación cuando esta es necesaria, pero puede actuar como apoyo para mejorar el confort articular.


Mejora de la movilidad y reducción de la rigidez

Al aliviar el dolor y mejorar el entorno tisular, muchas personas experimentan una mayor facilidad para mover la articulación, especialmente tras periodos de reposo prolongado. Esto es relevante en la rigidez matutina o tras estar sentado durante mucho tiempo.

Una mejor movilidad suele favorecer también la adherencia al ejercicio terapéutico, clave en el manejo de la artritis.


Tratamiento indoloro y bien tolerado

La magnetoterapia es una técnica no invasiva, indolora y segura cuando se utiliza correctamente. Esto la convierte en una opción interesante para personas que no toleran bien otros tratamientos físicos o que buscan alternativas complementarias sin efectos agresivos sobre el organismo.


Posibilidad de uso continuado en casa

En patologías crónicas como la artritis, la constancia marca la diferencia. El uso de aparatos de magnetoterapia domiciliarios permite mantener el tratamiento en el tiempo, adaptándolo a la evolución de los síntomas y a las recomendaciones del profesional sanitario, sin depender exclusivamente de sesiones en clínica.

Preguntas frecuentes sobre la magnetoterapia y la artritis

¿La magnetoterapia cura la artritis?

No. La magnetoterapia no cura la artritis ni actúa sobre su causa de base, especialmente en los casos de origen autoinmune o metabólico. Su función es complementaria, orientada a aliviar el dolor, reducir la inflamación local y mejorar la movilidad articular en determinados momentos de la enfermedad.


¿En qué tipos de artritis puede ser más útil la magnetoterapia?

Suele tener más sentido como apoyo en:

  • Artritis inflamatorias localizadas
  • Artritis postraumáticas o mecánicas
  • Fases estables de artritis reumatoide o psoriásica

En crisis agudas intensas o en artritis gotosa activa, no es un tratamiento prioritario.


¿Cuánto tiempo tarda en notarse la magnetoterapia en la artritis?

Depende de cada persona, del tipo de artritis y de la constancia del tratamiento. En general:

  • No es inmediata
  • Los primeros cambios suelen notarse tras 2–4 semanas de uso regular
  • Los beneficios se consolidan con el uso continuado

La clave es la regularidad, no sesiones puntuales.


¿Cuántas sesiones de magnetoterapia son necesarias?

En patologías crónicas como la artritis no se habla tanto de “número de sesiones” como de uso prolongado en el tiempo. Lo habitual es:

  • Aplicaciones diarias o casi diarias
  • Sesiones largas y constantes
  • Ajustadas a la tolerancia y evolución de los síntomas

Siempre siguiendo las recomendaciones del profesional sanitario.


¿Se puede usar la magnetoterapia todos los días?

Sí. La magnetoterapia es una técnica segura y bien tolerada, y puede utilizarse a diario siempre que no exista una contraindicación médica específica. De hecho, en artritis, el uso regular suele ser más efectivo que aplicaciones esporádicas.


¿Tiene efectos secundarios la magnetoterapia?

En la mayoría de los casos, no produce efectos secundarios relevantes. Algunas personas pueden notar una ligera sensación de cansancio o cambios temporales en la percepción del dolor al inicio del tratamiento, que suelen desaparecer con el uso continuado.


¿Tiene contraindicaciones?

Sí, aunque son pocas. No se recomienda su uso sin supervisión médica en casos de:

  • Embarazo
  • Portadores de marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados
  • Procesos oncológicos activos
  • Infecciones agudas en la zona a tratar

Ante la duda, siempre es recomendable consultar con el especialista.


¿La magnetoterapia sustituye la medicación o el tratamiento médico?

No. La magnetoterapia no sustituye la medicación ni el seguimiento médico en la artritis. Debe entenderse como una herramienta complementaria dentro de un abordaje global que incluya control médico, ejercicio terapéutico y hábitos adecuados.


¿Es mejor utilizar magnetoterapia en clínica o en casa?

Ambas opciones son válidas. La principal ventaja del uso en casa es la posibilidad de mantener la constancia, algo clave en enfermedades crónicas como la artritis. La clínica aporta supervisión directa; el domicilio aporta continuidad.